Porque nosotros sabemos quiénes somos, y de dónde venimos. Y para que no se nos olvide nunca. Ahora que son tiempos buenos y cuando lleguen los tiempos peores.
En sucesivos artículos voy a desgranar la pequeña historia de DM. Sería una barbaridad hablar de fechas y años, mi memoria no da para tanto, pero hablare de épocas. La época en que se creó el equipo, naciendo junto a la Liga de Veteranos de Navalmoral. La época en las que el equipo fue dejando atrás sus relaciones con el Hospital. La época en la que comenzó a rejuvenecerse, de la mano de nuestros actuales patrocinadores. Algunas épocas de transición y la última en la que se ha hecho poderoso.
Intentare publicar algunas fotografías, no tengo muchas, y desde ya pido perdón si omito algún dato o nombre que alguien piense que es relevante en la pequeña historia de este nuestro grupo, DM.
“Primera Final de Copa”
A esos primeros años le siguieron otros donde el equipo comenzó a desvincularse de la relación directa que mantenía con el hospital. Al principio continuo patrocinándonos Servex, era la empresa que realizaba allí la limpieza y no podían perderle la cara al administrador. Pero el mayoritario grupo de trabajadores del centro fue reduciéndose y dejando paso a algunos familiares y amigos, que aportaban, sobre todo, más juventud al equipo. Los más veteranos se fueron retirando, y se unieron gente como Susi, Chino, Jose Antonio y Michel.
Con ellos llego el primer éxito, si por éxito puede considerarse llegar a una final de copa. No recuerdo bien como fueron los primeros partidos, pero sí recuerdo perfectamente la semifinal. La jugamos en Talayuela frente a Cronos, un sábado por la tarde. El césped estaba encharcado y a nosotros nos faltaban dos de nuestros mejores jugadores, Esteban y Cheli. Planteamos el partido a la contra, con muchas precauciones defensivas y abandonando todo nuestro bagaje atacante a mi inspiración y velocidad.
Ellos superiores a nosotros, por aquel entonces disputaban la liga a Salones Monterrey, creo que salieron algo confiados. A pesar de lo cual se pusieron por delante, con el uno a cero nos fuimos al descanso. Nada más comenzar la segunda parte Manolo, eterno gran central de ellos, intento salir desde atrás con la pelota controlada. La pesadez del campo le jugó una mala pasada y yo muy atento se la robe, tras driblar a portero anote el empate a puerta vacía.
El partido parecía que tenia buena pinta, ellos llegaban pero no creaban muchas ocasiones. El equipo estaba jugando de fabula, Javi Redondo, su cuñado Susi, Juan Lopez, Chino, todos trabajando lo indecible en defensa. Y yo me movía como pez en el agua sobre el pesado césped talayuelano. En estas llego la jugada clave, Chino que estaba realizando un partidazo en defensa, se precipito y cometió un claro penalti sobre un rival que le tendió el anzuelo y pesco lo que quería. Todo parecía venirse abajo, pero fallaron el lanzamiento. Creo que nuestro portero, Michel, detuvo el lanzamiento.
Me he expresado bien, fue la jugada clave, porque quedaba poco y ellos tras el error se tiraron en busca del segundo. Nosotros supimos aprovechar eso de maravilla, nos juntamos aun más en defensa y comenzamos a meter balones en largo para que yo los pelease contra la cada vez menos poblada defensa local. En uno de ellos, la atrape en medio campo y por velocidad me fui de todos, encare al portero y puse el segundo en el marcador cuando el partido agonizaba.
Pensareis por mi narración que yo lo hice todo en ese partido. Yo hice los dos goles nuestros y me pegue una tupa de correr impresionante, pero todos los nuestros hicieron un verdadero partidazo y trabajaron de manera formidable. Entramos en vestuarios llenos de barro pero radiantes de felicidad, era nuestra primera posibilidad de conseguir un título.
La final la jugamos contra los otros favoritos a todo, Monterrey. Domingo soleado por la mañana en el albero de Fariñas. En ese encuentro, a pesar de contar con todos los nuestro, ellos fueron mucho mejores que nosotros. De hecho tenían mucho mas equipo que nosotros. Los Madrigal, Javi Serrano, Mario, Julian, Jarillo, Carrasco y demás veteranos del moralo eran mucho equipo para nosotros. Perdimos cuatro a uno. Aunque la derrota fue clara nos indigno que ya por aquel entonces el árbitro les ayudo cuando no lo necesitaban. Nuestro gol que fue el empate a uno, lo marco Esteban al transformar un penalti clarísimo que me hizo Carrasco, cuando tras driblarlo me disponía a marcar a puesta vacía. Solicitamos la expulsión de su portero, lo que habría igualado algo las fuerzas, pero el árbitro no le mostro ni la amarilla.
En aquel partido, donde repito ellos fueron muy superiores porque eran más equipo que nosotros, jugaron en nuestro equipo gente como: Michel, un porterazo de Belvis al cual había que llamar todas las mañanas de los domingos para que su madre (que santa) lo despertara, en la actualidad es veterinario y posea una tienda en la nacional. Jose Manuel, empleado de CNAT, chiquitito pero con una voluntad de hierro. El eterno Reyes, que os voy a contar de él. Juan Lopez, Chino, Manolo Daza, Susi. Javi Redondo, otro de los eternos, cuando jugaba tenía un pundonor grandísimo, no carecía de calidad y la centraba de maravilla, cuantos balones suyos he rematado yo a las redes. Esteban Serrano, ya os he hablado de él. Javi chispa, electricista del hospital, rapidito, con calidad y buen driblin, lo dejo hace poco en Barbas. Kiko, ATS del hospital, tan buen futbolista como persona. Cheli, grandísimo delantero de Torrejoncillo, su mujer era la directora del Zurbarán y falleció en accidente de tráfico, grandísimo en juego y en físico. Como ya he comentado ahora es el alma de Veteranos Caurienses, que alegría me dio saludarlo en la ultima champion. Y nuestro míster, que no se me olvide, el gran Juanjo Polo, todos lo conoceréis por su posterior relación con la Escuela Morala, que cuando nos quedamos en cuadro o sin portero se tiraba al césped la tierra con una voluntad encomiable.
Lamento no tener fotografías de aquella época, si alguien tiene alguna me encantara publicarla.
Continuara…………………..

No hay comentarios:
Publicar un comentario